Por sobre el odio, por sobre el desprecio, vive mi alma amable.
Por sobre la locura, por sobre el desvío, vive mi corazón certero.
Por sobre los errores, por sobre los olvidos, vive mi mente segura.
Por sobre las mentiras, por sobre los engaños, vive mi cuerpo verdadero.
Soy el resto de mis desilusiones,
soy las sobras que dejan los perros de mi memoria.
Por sobre la desidia, por sobre el sin sentido, vive mi mundo de significados.
Por sobre el desamor, por sobre las separaciones, viven mis ansias de volver a ser.
Por sobre las condiciones, por sobre la necesidad, vive mi imaginación creativa.
Por sobre los adioses, por sobre las despedidas, vive mi intención de recordar lo mejor.
Soy el secreto que me guardo a mí mismo,
soy el olvido que dejé detrás de mí.
Por sobre el olvido, por sobre la indiferencia, soy el recuerdo que insiste.
Por sobre la angustia, por sobre el miedo, soy la alegría que camina viva.
Por sobre el prejuicio, por sobre el estigma, soy la frente que permanece altiva.
Por sobre las cosas, por sobre los hombres, soy la individualidad que une.
Vive la emoción cuando grito,
vive en mi sentido de libertad.
Vive la multitud de los mitos,
cuando me quedo sin una verdad.
Vivo solo y vivo rodeado,
soy la luz que sobresale tras la tormenta.
Soy la pasión que no renuncia a sí mismo
luchando por vivir cada día más.