28.3.11

Soy

Por sobre el odio, por sobre el desprecio, vive mi alma amable. 
Por sobre la locura, por sobre el desvío, vive mi corazón certero.
Por sobre los errores, por sobre los olvidos, vive mi mente segura.
Por sobre las mentiras, por sobre los engaños, vive mi cuerpo verdadero.

Soy el resto de mis desilusiones, 
soy las sobras que dejan los perros de mi memoria.

Por sobre la desidia, por sobre el sin sentido, vive mi mundo de significados.
Por sobre el desamor, por sobre las separaciones, viven mis ansias de volver a ser.
Por sobre las condiciones, por sobre la necesidad, vive mi imaginación creativa. 
Por sobre los adioses, por sobre las despedidas, vive mi intención de recordar lo mejor. 

Soy el secreto que me guardo a mí mismo, 
soy el olvido que dejé detrás de mí. 

Por sobre el olvido, por sobre la indiferencia, soy el recuerdo que insiste. 
Por sobre la angustia, por sobre el miedo, soy la alegría que camina viva.
Por sobre el prejuicio, por sobre el estigma, soy la frente que permanece altiva.
Por sobre las cosas, por sobre los hombres, soy la individualidad que une.

Vive la emoción cuando grito, 
vive en mi sentido de libertad.
Vive la multitud de los mitos, 
cuando me quedo sin una verdad. 
Vivo solo y vivo rodeado, 
soy la luz que sobresale tras la tormenta. 
Soy la pasión que no renuncia a sí mismo 
luchando por vivir cada día más.


20.3.11

Saber viviente

No sabrás lo que es el dolor. 
No sabrás lo que es la pena. 
No sabrás lo que es la pérdida. 
Hasta que la vivas.
No sabrás lo que es el desamor. 
No sabrás lo que es la desilusión. 
No sabrás lo que es el vacío. 
Hasta que lo vivas.
No sabrás lo que es el miedo. 
No sabrás lo que es el castigo. 
No sabrás lo que es el odio. 
Hasta que lo vivas. 
No sabrás lo que es la tiranía. 
No sabrás lo que es la soberbia. 
No sabrás lo que es el sometimiento. 
Hasta que lo vivas. 
No sabrás lo que es el abandono. 
No sabrás lo que es la soledad. 
No sabrás lo que es la desolación. 
Hasta que lo vivas. 
No sabrás lo que es la alegría plena. 
No sabrás lo que es la felicidad única. 
No sabrás lo que es amar. 
No sabrás lo que te estoy diciendo, 
hasta que te toque. 
Y un día te toca. 

13.3.11

Catarsis

Largaría todo. Tiraría todo por los aires. Lo haría con la ilusión de que todo desaparezca. Lo tiro y lo veo desaparecer, desfragmentarse en el cielo, hacerse pedacitos con el viento y shhhh... silencio. Es un sueño que vivo despierto. Es mi válvula de escape personal, si es que eso existe y es posible. De pronto, y con la misma recurrencia, me pasa todo lo contrario. La inacción se apodera de mí y no siento ganas de hacer nada. Sólo dejarme llevar por el agua de la displicencia. Demostración pura del no movimiento. Y lo que pase, que pase. Total, no importa. Sin embargo, a veces encuentro un lugar en el medio de la ira y la desidia. Un lugar de relajación único y universal. Un lugar en el que me encuentro como soy en realidad. Más allá de las ideas, los pensamientos, las falsas conciencias, las idioteces de mi mente, los errores de cálculo y los vicios tontos del odio y el amor. No me atrevería a decir que es una esencia lo que atesoro allí, pero de seguro es ese tipo de sitio que me huele a pasto de la infancia, pelota, bolita, leche con chocolate y tostadas. Donde los padres, los hermanos, los amigos del barrio, del club y de la escuela configuraban el mapa cierto de la existencia. Un sitio que nunca olvidamos y que siempre vuelve a nosotros, sobre todo cada vez que llegamos a extraviarnos.