23.4.06

Pasar y seguir pasando

pasame el trapo que limpió tus heridas de forma tan veloz. pasame ese alcohol que logró cicatrizar tus heridas de forma tan completa. pasame tu mano por la frente y arrancame de una caricia todos estos malos pensamientos. pasame tu mirada por mi mirada y contame la manera de comunicarme con el cielo. pasame el código para descifrar tus silencios, pasame el esquema para poder reconocer tus momentos, pasame el manual de tus sentimientos y pasame la contraseña para acceder hasta tu templo...pasame tu número de teléfono y ahorrémonos tanto tiempo perdido, hagámos el amor y olvidemos por un rato las heridas... Finalmente, pasame y listo.

21.4.06

Continuo

Después de tanto andar, después de tanta quietud, mirarse como tal en un acto de plena complacencia personal y observar, con pena profunda, con pesadez y resignada conciencia que todo vuelve finalmente al mismo lugar. Después de buscar nuevos caminos, después de transitar viejos caminos con una nueva presencia todo confluye y te deja en el mismo lugar ¿Y cómo es ese lugar? Es llanamente el espacio de la conformidad, de la torpe tranquilidad de sentirse vanamente renovado sin haber movido un dedo, la inerte satisfacción de entender claramente distinto sin haber salido de la casa. En realidad, ¿qué tiene de bueno esta búsqueda permanente que en fin no tiene nada por encontrar? ¿Es acaso la inclinación por mejorar, por colaborar con un mundo mejor, una actitud ocultamente egoísta que se destapa sin cesar? En última instancia es un espacio ciego, sordo, y mudo, un espacio callado y sobre todo INGRATO. Porque después de haberse desgarrado el alma peleando, después de haber muerto tantas veces, cada vuelta a la vida, es una vuelta repetida a la pelea y a la muerte que no deja de morir, ni morirá ni dejará de hacerte pensar que todo lo que hiciste, lo que hacés y lo que harás no alcanza, no es suficiente...