Aquí encontrarán ni más ni menos que las ocurrencias que le nacen al autor al momento de encontrarse con la posibilidad de escribir mientras está conectado. Es decir que ninguno de estos escritos son preexistentes. Se dan a luz de un modo instantáneo. Salud.
15.4.08
ciclotimia
no tu mente no. porque tu mente es un enriedo de cosas. una maraña de asuntos irresulubles. un rollo de tela a medio enrollar. un nido de abejas alborotadas. no tu mente no. tu mente es un sonido atiborrado de matices. un conjunto de odas yuxtapuestas. múltiples sones desarmonizados. caja de efectos ruidofónicos. sí tu mente sí. me espanta y me encanta. me encamina y me abomina. me construye y me destruye. me ablanda y me endurece. sí tu mente sí. es la liana que ata mis pensamientos. es el instrumento de mis obnubilaciones. es la ruta de mis desvíos. sí vos sí. contame de tus cosas. hablame de esas cosas que te agradan. murmurame de los secretos que te habitan. no vos no. vuelves en una vuelta gigante. círculo circulante de mi vida interior. ecosistema de mis penas y alegrías. homeóstasis. no mi mente no. mi mente no juega a saber de qué se trata. juega a jugar. juega a tratar. sí mi mente sí. se queda sin aire con tus abandonos de autolástima maldita. se revuelca dolorida por las pestes ahítas. sí mi mente sí. más luego es un salto que no evita caer. más luego es un beso en un atardecer lleno de alas y aves y olvidos. sí mi mente y tu mente sí. ambivalentes. alternativas. ciclotímicas. son un grito por permanecer...
2.4.08
Alejadísimo
...gritaba como un hombre extrañado, lejos de todo, lejos de toda razón, gritaba con desesperación, alejado, extrañísimo, queriendo encontrar, queriendo llegar quizás a un punto en donde descansar, comprender el universo, tomarlo en una mano, observarlo detenidamente sólo un segundo y luego desvanecer, tarado, loco, totalmente extrañado, alejadísimo, con piernas que no logran caminar, que no alcanzan a nadie, vacío, desolado, completamente desierto, gritaba, sabía que todo terminaba incluso antes de comenzar, pero flaco, ciego, enmudecido, emitía alaridos que rebotaban en su interior, se miraba a los ojos frente al espejo y podía ver, veía como su grito rebotaba, retumbaba, extraño, ajeno en su interior, profundamente solo, alienado, alejadísimo, creyendo encontrar, corrobora y vuelve a corroborar, que todo simplemente han sido ensoñaciones, mirará el espejo otra vez y sabrá que todo ha sido parte de una ficción perfectamente imaginada por él mismo, y el grito será una exhalación muda siempre escuchada por él y nadie más...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)