1.10.08

ritmo

el ritmo te mantiene en sintonía con algo que no es igual al ritmo, pero es logrado gracias al ritmo, se mueve este espasmo de gente abarrotada, preocupada, atemorizada por perder la comodidad, los pelos se salieron de orden esta vez y salimos en televisión diciendo que todo era tal cual, muy normal, muy así, muy todo excelente, pero no en realidad, las cosas pasaban por otro lado en ese momento en el que el salto no daba al abismo si no a la profundidad oscura escena de pánico en la que el dolor fue estúpido, pero dolió e hizo tanto mal que salir en televisión diciendo toda esa sarta de idioteces fue tan tonto como querer explicar la muerte, esas cosas no se llenan con palabras sólo con silencio, ese es el ritmo que vale la pena sintonizar, entender, interpretar, no se puede de otra manera estar a ritmo, el compás es lo que se logra si todo ello se congenia de manera eficiente y entonces uno mira la realidad con una perfección inimitable, tal cual es, tal cual las cosas son, tal cual las cosas puede sentirse en una completud incomparable e inigualable, ya nadie sabe qué era lo que quería decir, pero por las dudas dice igual alguna cosa al pasar, como si a nadie le importase sinceramente, como si a todos nos diera lo mismo una alocución oportuna que otra inoportuna, son puras idioteces éstas que se dicen por televisión y que se escuchan todos los días a un ritmo de las cosas que es verdaderamente insoportable, si seguimos a este paso estaremos hablando de idioteces toda la vida tal como si estuviésemos eternamente insertos en una burbuja que algún día cuando estalle nos dejará tan boquiabiertos que los labios se nos secarán y por fin, sólo allí, sobrevendrá el silencio devolviendo a la vida ese ritmo que te mantiene jugando en sintonía con el mundo, tu mundo