Aquí encontrarán ni más ni menos que las ocurrencias que le nacen al autor al momento de encontrarse con la posibilidad de escribir mientras está conectado. Es decir que ninguno de estos escritos son preexistentes. Se dan a luz de un modo instantáneo. Salud.
14.5.07
Un segundo de Super Vivencia
Puede que todo se resuma a un segundo. El segundo es todo a veces. Es la síntesis tremenda, arrasadora y silenciosa. Dura tan poco que pareciera no vivirse, pero está allí, consagrando la inestable línea de la existencia. Sólo un momento lleva al nuevo destino, eso terminamos valiendo. Años puestos en esfuerzos que se desgarran en eso. Nadie avisa, nunca se sabe cuando será el último suspiro. Todo es un segundo. El segundo determina la continuidad o el desvío, todo es una desición, una elección o una distracción. Fatal, como la vida misma. Así, por tanto, respirar, tomar con plena conciencia todo ese segundo de existencia para sí, sostenerla, equilibrarla hasta soltar despacito el aire junto con el ser, es un gran ejercicio de supervivencia permanente y cotidiana.
3.5.07
Niebla
Esta sensación no se quita con nada. Esta niebla dentro no sale con nada. Una mala visión de las cosas, de lo visto, que altera, modifica lo real de las cosas. Respirar. Salir a respirar. Hay una voz que grita, una voz que exhala con alaridos la necesidad de salir. La niebla, esa semioscuridad que hace todo inestable, que mueve todo, que cambia la geografía de la vida en un segundo. Perdimos las coordenadas y salimos al mundo así, como en penumbras. Gateando el piso, tanteando las superficies, con miedo a caer, con miedo a andar. A veces, es sólo una sensación, de un instante a otro, ver el ojo de la tormenta, observar con sorpresa la sombra y seguir, otras veces, sentir la tiniebla en el ser y ser la tiniebla, mimetizarse y convertirse en la sombra, por un tiempo, mayor al suficiente. No se quita con nada, sólo queda dejarla pasar. Pero surge la pregunta, todo esto que estaba por aquí, oculto, escondido en alguna parte de la existencia, ¿no será la verdadera existencia? Hay algo que es seguro, siempre que busquemos tierra firme, siempre que querramos ver el sol, allí estarán para nosotros. Hasta el día en que nosotros no estemos más. Entonces, seremos sombras y la intensidad de la vida, no nos tocará.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)