Aquí encontrarán ni más ni menos que las ocurrencias que le nacen al autor al momento de encontrarse con la posibilidad de escribir mientras está conectado. Es decir que ninguno de estos escritos son preexistentes. Se dan a luz de un modo instantáneo. Salud.
24.8.06
Insiste III (mea culpa)
No puedo dejar de ser yo. Mi yo está aferrado a mí mismo como la costra de mí mismo. Insiste insistente. Hay algo adentro que me lleva, me arrastra hasta el ser de lo que soy. No se puede escapar. No tiene salida. Y mi bien y mi mal conviven allí, atados. Insisto yo. Insisto por mí, insisto por vos. Nada más existe. Si no puedo dejar de ser yo, deberé creer que esto, lo que soy, es lo que seré: ya no hay mejor ser que yo. A veces, no lo niego, me empecino en decir basta, me concentro en acribillarme, en asesinarme, en aniquilar lo que me hace ser. Y lo logro, provisoriamente, sucede, mi yo muere atrapado por la conciencia de lo que supuestamente debería ser. Pero qué soy? Soy eso que insiste. Y no me importa, ya ni siquiera me duele demasiado ser. Es mi mochila, me hago cargo, y la llevo orgulloso conmigo. Ojalá pueda dormir, despertarme y volver a reconocerme. No en el espejo, sino en lo que soy. Atención, mirame vos, estoy siendo. Dejame ser yo, por favor.
22.8.06
Insiste II
No importa el no. Ni siquiera importa el porqué. El amor es una llave que a veces abre y otras cierra. Pero cuando está, está. Existe e insiste. Díficil de definir, qué importa el porqué. Es tan simple como mirar y ver, ver de verdad. No tiene nombre. Por qué buscarle etiquetas. Es algo que pasa, por abajo, por arriba, por todos lados. Omnidireccional. Insistente. Así es este amor. De muchas caras, ingenioso, fanático de sí mismo y de la vida. Así, es mirarte y mirarme y ver otra cosa que a dos. Es un nuevo lugar, un espacio indefinible. Y no importa el no. Sigue, continúa, insiste. Aún sin nada entre las manos.
17.8.06
Insiste
Siempre ha sido difícil sostener la misión de ser. Ser lo que uno es. Pero el mundo insiste, y en tu desvío, tarde o temprano, llega un mensajero a decirte por donde se encuentra el camino a tu lugar. Siempre ha sido complicado sostener la misión. De la vida surge el aprender y el olvidar lo aprendido, el conocer y caer en lo desconocido, un ida y vuelta, un proceso de autoenseñanza que puede perder. Pero justifica al final. Intrincado resolver la cuestión. Sostenerse en el mundo, sostener el mundo propio no es tarea de una jornada, conlleva infinitos mareos. Pero el mundo insiste y, aunque no sin dificultades, es perentorio llegar a la misión: conocerse, desconocerse, aprenderse, desaprenderse, mirarse y olvidarse... y volver a ser. Volver a insistir que somos. Encontrar el lugar: una retrospección hacia lo propio, y que la sociedad niega, que los otros estigmatizan, pero sin lo cual no somos, no llegamos a ser.
1.8.06
incierto
Nubla la vista el cielo en que navega lo incierto. Como un vuelo dirigido hacia la nada. Porque de todo lo que había sido quedo lo que no llega a ser. Por qué confundes duda, por qué haces dudar confusión. Qué puede llegar a quedar en la nada. Un vuelo sin plan. Navega lo incierto y nubla la vista hacia el cielo. decimos siempre lo mismo con las mismas palabras. El plan es planear, navegar en fin. Ocupar el espacio con un sentido propio de algo. Desafiar la nada. Mirar a los ojos. Dar el alma. Conservar el amor. hacemos siempre lo mismo con las mismas palabras. Ya se ha dicho: la desesperación. Soledad. Qué has hecho! Desafiar la nada, el plan. Planear sin tener dónde ir. Construyendo ese otro lugar, al otro lado de la soledad. las palabras siempre provocan lo que no dicen. Ahora, demasiado a prisa, la vista al cielo y...lo incierto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)