22.8.05

columpio

Me molesta el dilema, pero sobre todo lo que más me molesta es tener que resolverlo. Porque lo sabemos ya de sobra, que en la vida todo va y viene con el sentido de lo vivido y nos plantea situaciones dobles en las que debemos elegir entre una u otra opción. Pero qué hacer cuando encontramos tan buenos argumentos de un lado como de otro. El problema es un problemón, es un dilema. Y lo peor es que aunque no parezca llegarse a una solución se debe llegar como sea a la misma para no hacer de la situación y de la angustia de la situación algo eterno. Entonces, se llega a una especie de estado de resignación durante el cual no se sabe bien nada, sino siemplemente que hay que tomar una decisión y dejarse llevar sin saber si a los pocos pasos de transitar ese camino no desearemos volver y cambiar por la otra dirección que formaba parte del dilema. Y qué complicado, porque no se puede estar yendo y viniendo como un columpio loco. Porque podemos ser locos y eso se aguanta, pero lo seguro es que no somos columpios y si lo intentamos nadie va a soportar mucho tiempo estar esperando para empujarnos una y otra vez.

9.8.05

confusión inenarrable aunque llena de palabras

Devolver y volver; aunque con la cola entre las patas, como un perro, como un can. Devolver los sentimientos y recobrar otros aunque con una sensación de confusión adormecedora. Y volver a rescatarse mediante encuentros postergados aunque finalmente esperados. Más allá de la revelación de que el tiempo termina favoreciendo siempre el no reconocimiento. Aunque hasta que esos dos que se encuentran se acostumbren a estar encontrándose otra vez después del tiempo. Y lo previsible de la imprevisibilidad del momento hace todo aún más intrincado. ¿Será cuestión de devolver lo que había, ponerlo en un taper a abrir en alguna vuelta? ¿O será acaso cosa de no devolver nada, de quedarse con el afecto y el recuerdo de los momentos vividos para ayudar a vivir los momentos venideros, momentos que vuelven? Volver se vuelve, se puede, pero la distancia y las circunstancias te devulven a tu lugar, a tu mundo que no es de ella, de él, del otro que quiere volver con vos a soñar y a estar... y te devolvés a un lugar oscuro donde no te atrape esa idea de volver, porque si no parece que nada va a estar bien nunca, que nunca vas a vivir sino esperando...y te volvés diciendo que está todo bien, que la distancia y la circunstancia se puede superar... Aunque ...no lo podés negar, volverá en una forma confusa que te hará pensar si hiciste bien en volver, volver a verte, en encontrarte. Y te devolverá la distancia y el tiempo a ese lugar donde ya no podrás pensar ni recordar que estuviste pensando en volver.