1.12.09

Vueltas y vueltas

Todos buscamos ese momento archifeliz de nuestras vidas, justo en el momento en que se nos pone delante de las narices. Todos corremos en búsqueda de la zanahoria, como burros parlantes, justo en el instante en que está lleno de zanahorias. Todos creemos ser individuos especiales, muy pero muy diferentes, justo en el tiempo en que lo que se multiplica es la diferencia. Todos vivimos esperanzados pensando que el día mejor será mañana, justo en el momento en que el presente corre delante nuestro. Todos deseamos tener la vida del otro, ser como otros, justo en el instante en que el otro está deseando lo mismo. Todos queremos fervorosamente escapar de la realidad de cada día, justo en el segundo en que ella viene a tocarnos la puerta. Todos peleamos a capa y espada por nuestro pedacito de verdad, casi como una herramienta indispensable para el sostenimiento de una autoestima respetable, justo en el momento en que la verdad es algo mucho más importante que uno mismo. Todos nos rompemos el cráneo tratando de descubrir el sentido de la vida, justo en el preciso momento en que lo estamos transitando. Todos esperamos algún día darnos cuenta de las cosas que nos pasan, justo en el instante fatal en que el mundo se termina. Todos pensamos que podemos cambiar el mundo con solo decidirlo, justo en el momento en que menos cosas hicimos para lograrlo. Todos insistimos en ver los errores de los demás, justo en el instante en que más nos equivocamos. Todos estamos buscando desesperadamente el futuro, justo cuando el presente es nuestro mayor tesoro, aún cuando esté colgando de las narices.